La canica azul

por ɴᴜʙᴇs ᴅᴇ ʙᴇsᴘɪɴ

Algo nacarado y vidrioso de repente se deslizó por debajo de la cama. Salió disparado, no supe lo que era hasta que chocó con el rodapié de la pared con un sonoro clic. Era una canica azul. De rebote, volvió a rodar y regresó a su oscuro escondite. O eso creía. Fui a buscarla, pero ya no estaba bajo la cama, reposaba tranquila y pequeña en una esquina, entre la puerta y el sofá. La vi como atrapada, castigada al confín de la habitación. Pero sobre todo olvidada. La dejé allí, entre motas de polvo gris. Me daba igual porque ¿alguien se acordará de ella?

Recordar es el mejor modo de olvidar

Sigmund Freud, médico neurólogo austriaco, padre del psicoanálisis.

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