Héroes de papel

por ɴᴜʙᴇs ᴅᴇ ʙᴇsᴘɪɴ

Todos alguna vez hemos soñado con ser otra persona, casi siempre imaginaria, producto de la tinta y el ingenio. De niños vemos que el mundo es perfecto, el nuestro y el de papel; un mundo diferente pero ilusionado. Soñábamos con tener una capa roja, una S en nuestro pecho y salvar el planeta, o escupir telarañas por la muñeca y colgarnos de los rascacielos de la Gran Manzana. Otras veces vamos más allá y jugamos con ser un caballero de brillante armadura, surcando los campos de Castilla a lomos de su fiel caballo y en compañía de su leal escudero. Otras, creamos nuestros propios héroes, de colores y en blanco y negro, nuestro propio mundo y nuestra propia ilusión. 

 

En nuestros héroes de papel vemos una realidad soñada, anhelada, ansiosa de ser vivida y sentida por un niño. Pero lo que nadie nos dice al crecer es que los héroes de papel permanecen con el tiempo, que traspasan la celulosa y la pluma que los retrató, pues siempre en nuestra vida nos encontramos con nuestro particular héroe y que un día, en nuestra más tierna niñez, sentimos que podía existir.

Todo el mundo es necesariamente el héroe de su propia historia.
John Barth, escritor estadounidense.
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